En lo que respecta a los recursos hídricos, el objetivo es doble: construir un nuevo lago de acumulación que se sume a los dos ya existentes en el mismo sector y ampliar la estación de bombeo contigua de Canillo, situada a una altitud de 2410 metros. Esto permitirá optimizar la gestión de los recursos hídricos para la producción de nieve mediante dos nuevas bombas de innivación de 150 m3/h y 200 kW con un accionamiento de velocidad variable.
En cuanto a la nueva pista, se tenderán tuberías de hierro fundido con una longitud ligeramente superior a los 2700 m y se instalarán 23 arquetas de nieve, todas ellas equipadas con generadores de última generación, las lanzas TL8 con Smart Distributor. Todo el equipamiento nuevo se integrará en el software Liberty, que controla la instalación ya existente.